martes, 29 de mayo de 2012

Arco iris





Se escuchan los murmullos por los pasillos transitados de una vieja escuela, platicas sin importancia y llamadas telefónicas. Cientos de universos en un mismo lugar, mientras la música se escucha a lo lejos.
Mientras la desesperante y angustiosa espera se acrecienta, la vista perdida en las esquinas esperando a que un arco iris aparezca.

No siempre pasa... pero podría ser hoy, que aparezca de la nada y te salude como sino fuera la gran cosa, como algo habitual aunque casi nunca sucede, que te hace pensar por que estar ahí a la espectativa de sus actos cuando ni se da cuenta ¿para que?

Por que había prometido pasar hoy por esa esquina...pero no apareció, se desvaneció en el aire, quizás en el olvido.

Los minutos como horas pasaron, el tiempo ya se había terminado, quizás paso algo importante... mas importante. Deja un gran vació, sintiéndose recorrer  alrededor, enmudece los sentidos y el corazón.
Y entonces lo se, se ha encontrado otro camino de colores fríos que conbinan a la perfección, que no hace falta uno mas. Los murmullos se hacen cada vez mas fuertes y las miradas comienzan a pesar, cuando ya esta todo claro, una razón que cura y atormenta, una cruel realidad que no se va. Entonces lo sientes... la compañía en soledad, esa que siempre esta presente pero envuelta en oscuridad. 

Y ahora regresa...



                                                                                                                                         


                                                                                                                                                      Ayelet S. Levovics  (Kolvet Gy)




miércoles, 16 de mayo de 2012

Un escrito para hoy



Estaba frente a la computadora de la escuela, pensando que podía escribir en mi blog, ya había entregado mi tarea y estaba libre... al menos por hoy. Ha sido una semana de frustración y solo lo puedo desahogar con mi escrito, es lo que me hace feliz. 

Solo pudiendo escribir, hace tanto que no lo hacia o así lo eh sentido yo, con el tiempo limitado a la imaginación.

Habiéndome liberado un peso con ustedes me despido, pues el tiempo corre nuevamente y mas rápido que yo, espero ustedes tengan un buen día por que el mío no será el mejor.

martes, 7 de febrero de 2012

Mi enfremo Corazon





Nadie lo sabía, no era más que uno de nuestros grandes y ocultos secretos ante el mundo, no por vergüenza, ni por el que dirán, no es que sintiera encima las miradas ajenas, o que sintiera arrepentimiento por algo, pero ya no había vuelta atrás.
Las sabanas con tinte granate, como testigos de aquella realidad atroz para algunos, que no concebían aquel acto impuro como verdadero amor, y que ya no podía tolerar esos inmundos celos descabellados, que cada día mas feroces se presentaban a mi mirada, el verlo en brazos ajenos a los míos que le hubiesen brindado la calidez absoluta, todo aquello que hubiera querido se le concedería con creces.
Pero me rechazo, no porque no me quisiera, por miedo… no de mi pero nuestra estirpe se interponía en nuestro camino, jamás pensé que las cosas llegarían a tal extremo de ver esos zafiros apagados, nublados aun en los lamentos de agua que dejaban un recorrido por sus pálidas mejillas.
El tuvo la culpa…El me engaño
A pesar de ser mi consanguíneo, no era pecado ¿o sí?, de tantas veces que me dejo tomarlo sobre estas mismas sabanas y después simplemente se fue con otro, que lo nuestro no podía seguir, que todo era un maldito error, una confusión desmedida de sentimientos fraternales llevados a la locura en nombre del frenesí y el éxtasis de sentir esa piel envuelta en sudor adherida a la otra.
Cuando recupere la conciencia apenas me di cuenta de cómo la situación se fue de mis manos, note al arma afilada que sostenía con horror, y a aquella persona de mente pueril ya desvanecida, de vida y de virtud, el cuerpo tendido entre las sabanas goteantes de la vida que se había fugado de la habitación. Sus manos perfectas cual pianista y esos rizos ébanos, gemelos a los míos, como mirarse en un crudo espejo. Aun podía escuchar el ensordecedor aullido de su agonía, mientras le atravesaba con mi hombría a la fuerza, pidiendo a gritos que me detuviera, ignorado en su plañido mientras la navaja se llevaba la limitada fuerza que le quedaba, arrancando un alarido más por cada corte en ese esbelto dorso que ya rebosaba de liquido escarlata y vertiendo mi semilla en la adolorida cavidad, para en el éxtasis del orgasmo rebanar su cuello de un lado a otro…
Y dejo me moverse, el ruido termino
¿Y ahora?...no podía contener las lagrimas al vislumbrar lo que había hecho, por una causa tan superficial, la circunstancia de saberme traicionado pudo más que mi voluntad en un momento, y ya se acabo, con su vida afuera, la mía le alcanzaría en alguna parte, no importa donde, no espero redención para mi aquejado corazón, así que te lo regalo, hermano.
Lo terminante que percibí fue un inmenso dolor, como una quemadura sobre la piel, mi pecho sangrante que rociaba las baldosas, que hacía que me recorriera un frio descomunal por todo el cuerpo mientras mi vista se iba nublando rápidamente para regalarle una última mirada insania a tu sensual cuerpo.